Eduardo Galeano – Los Hijos de los Días

Excerto do livro de Eduardo Galeano Los Hijos de los Días (2012):

Octubre 6
Los últimos viajes de Cortés

En 1547, cuando sintió que la muerte le estaba haciendo cosquillas, Hernán Cortés mandó que lo sepultaran en México, en el convento de Coyoacán, que iba a honrar su memoria.

[…] La llave de la urna fue pasando de mano en mano, de fraile en fraile, durante más de un siglo y medio, hasta que no hace mucho los científicos muertólogos confirmaron que esa pésima dentadura y esos huesos marcados por la sífilis son todo lo que queda del cuerpo del conquistador de México.

Del alma, nada se sabe. Dicen que dicen que Cortés había encargado esa tarea a un almero de Usumacinta, un indio llamado Tomás, que tenía un almario donde guardaba, en frasquitos, las almas idas en el último suspiro; pero eso nunca se pudo confirmar.

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